POR SI DESPIERTA

Bienvenidos a los que vuelquen sus palabras en la inmensidad de esta hoja en blanco, gracias por perder el miedo que sentimos ante la oscuridad de un buzón que atrapa para siempre nuestra carta.
LA HOJA EN BLANCO
(Cuaderno de bitácora)
a los nuevos pasajeros
Hay que estar a su lado por si despierta. Debes habitar su casa como ella habita en la tuya. Dormida como solo puede dormirse el viento. Hay que sentirla llegar por los arrecifes del alma y sentirla volar como peregrino incansable en las mariposas del agua. Debes caminar en la noche de su mano y de su mano contemplar el nacimiento de los días. Hay que estar a su lado, pues en ella, la soledad siempre tiene un lugar para que te sientes y hallarte sólo, feliz, entre tanta soledad. Hay que estar a su lado por si despierta. No será posible el beso si no en la libertad. Pero si por aquellas cosas de la vida despierta, y tú no estás, no te preocupes, no ha sido nada, tan solo un sueño, o quizá el recuerdo de un tiempo pasado en que estuviste esperando.
Diciembre, 2006
