ALBERT EINSTEIN

A todas y cada una de las almas que durante este año han compartido aula en el crédito de poesía. A las almas que, ora con palabras, ora con silencios, se hablaron a sí mismas y al mundo, desde esta página en blanco. Me dáis la vida. Os hallaré siempre en mí.
Albert Einstein fue el resultado de la unión de la filosofía y la ciencia. Después de encontrar la teoría de la relatividad, quiso unir el universo de cada universo a la partícula más íntima e ínfima del propio universo. No lo consiguió. Era y es imposible. Ante esa inmensidad circular compuesta de infinidad de pequeñas inmensidades esféricas, la razón busca el camino de la vida y el alma contempla sentada en las cornisas cómo la vida va a la vida. La razón, sin embargo, mirada que distorsiona la mirada en un espejo, se duele del ciclón de arena y agua que azota al alma y no entiende cómo puede una fuerza tan grande vivir por siempre atrapada. El científico murió sabiendo, como el filósofo, que ese terreno que une unos a otros no es otro que el poeta.
Y el poeta habita como habla, en la más incierta soledad, y contempla los cien mil pasos de la razón para un solo paso del alma.
Albert Einstein fue el resultado de la unión de la filosofía y la ciencia. Después de encontrar la teoría de la relatividad, quiso unir el universo de cada universo a la partícula más íntima e ínfima del propio universo. No lo consiguió. Era y es imposible. Ante esa inmensidad circular compuesta de infinidad de pequeñas inmensidades esféricas, la razón busca el camino de la vida y el alma contempla sentada en las cornisas cómo la vida va a la vida. La razón, sin embargo, mirada que distorsiona la mirada en un espejo, se duele del ciclón de arena y agua que azota al alma y no entiende cómo puede una fuerza tan grande vivir por siempre atrapada. El científico murió sabiendo, como el filósofo, que ese terreno que une unos a otros no es otro que el poeta.
Y el poeta habita como habla, en la más incierta soledad, y contempla los cien mil pasos de la razón para un solo paso del alma.

4 Comments:
Mirada que distorsiona la mirada en un espejo?
Cuánto quisiera yo saber que es la razón y si realmente sirve para vivir la vida. Que para entenderla demomento,es el frasco vacío del antídoto o el veneno que consigue que dejemos de flaquear, sin embargo, yo soy beato de la razón, a sabiendas de que no es cosa buena, ni mala. Soy un insensato al creer que la poesia es aquel pajaro que vuela siempre alrededor tuyo, se resiste a posarse en tu hombro y cuando caes dolido, dolido por el dolor, solo hace que cantarte? Que bonita su cancion, pero que amargo tu destino.
Mi pregunta es: La razón, como la usaron los griegos, entorpece el paso de la pasion? Le pone color dudoso a donde no habria de haver cuestion?
Amigo mío, Zambrano lo dice como yo no sabría. La poesía no acepta la razón para morir.
Yo diría que el poeta no cree en la verdad. No hay cosas que sean y cosas que no. El filósofo busca. El poeta encuentra, tropieza. En fin, qué puede decirte este mendigo anclado, irremediablemente, a la tormenta.
Gracias por tus palabras. Un abrazo.
Paco
Me acabs de eclipsar! Eso mismo pense yo hoy, antes era un buscador alguien que busca y no necesariamente encuentra, ahora sere el trobador el que sin buscar encuentra, y tambien pense que no debia creer en la realidad. Eres la luz que asomo hoy por mi agujero paco. La senyal que nada me dio, quiza sin realidad pueda decir mas verdades. Gracias!
Bueno, amigo, espero encontrarte en ese lugar donde el mendigo contempla el mundo. La poesía es su vida porque la vida noes otra cosa que poesía. Te espera en www.pacogomez.blogspot.com
Un abrazo y muchas gracias
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